Aguascalientes, AGS; La existencia de entre 200 y 300 viviendas abandonadas en la ciudad de Aguascalientes pone en evidencia un problema urbano que, aunque minimizado por autoridades municipales, refleja vacíos en la vigilancia, mantenimiento y aprovechamiento del patrimonio habitacional.
En este sentido el secretario municipal de Desarrollo Urbano, Óscar Tristán Rodríguez Godoy, reconoció que estos inmuebles no solo están deshabitados, sino que en muchos casos se encuentran vandalizados o invadidos, lo que abre la puerta a su uso para actividades ilícitas. A pesar de ello, insistió en que la situación “no es tan grave” al no concentrarse en un solo punto, como ocurre en otros municipios.
Sin embargo, el hecho de que estas viviendas están dispersas en distintos sectores complica su atención y supervisión, lo que podría traducirse en focos de inseguridad silenciosos en diversas colonias, sin una estrategia clara para su recuperación o integración al tejido urbano.
El funcionario municipal optó por trasladar parte de la responsabilidad a los propietarios, recomendándole que no abandonen sus viviendas y que, en caso de invasión, recurrieran a la Fiscalía General del Estado (FGE). No obstante, esta postura deja entrever la ausencia de políticas públicas contundentes para prevenir el abandono o incentivar la reutilización de estos espacios.
Además, la problemática se agrava en zonas como el Centro Histórico, donde existen fincas en estado de abandono cuyos dueños ni siquiera han podido ser localizados, lo que evidencia rezagos en el control catastral y la gestión urbana.
Mientras tanto, la ciudad continúa enfrentando un fenómeno que, lejos de ser menor, podría escalar si no se atiende con una visión integral que contemple seguridad, vivienda y desarrollo urbano.
Las viviendas abandonadas reflejan omisiones institucionales y representan un riesgo latente para la seguridad y el orden urbano.