El precio del huevo está descontrolado. Los consumidores están alarmados porque la docena cuesta $4.15 dólares, mientras que el año pasado estaba en $2.52, representando un incremento del 64.7 por ciento.
Este alimento es fundamental para la economía ya que forma parte del Índice de Precios al Consumidor (IPC), siendo una medida clave de la inflación de los alimentos. Además, su demanda es inelástica, lo que significa que su consumo no disminuye cuando los precios suben, lo que mantiene la presión inflacionaria.
Por si fuera poco, los estantes vacíos en los supermercados y las restricciones de compra impuestas por las tiendas han dejado a los compradores frustrados y buscando a alguien a quien culpar.
Durante la última campaña presidencial, el actual Mandatario Donald Trump culpó a la Administración de Joe Biden por el alto precio del huevo.
En cambio, las políticas arancelarias de Trump han avivado aún más la preocupación sobre la dificultad de reducir la inflación, y el huevo se ha convertido en un símbolo de ello.
Por todo esto, ¿cuáles son los factores clave que explican este aumento desenfrenado en los precios?
El primer factor está relacionado con la gripe aviar, que azotó Estados Unidos en 2022, y que ha infectado o matado a 82 millones de aves hasta marzo de 2024, reduciendo drásticamente el número de gallinas ponedoras.
De hecho, United Egg Producers, la principal asociación del sector, ha señalado que en lo que va de 2024 se han perdido más de 40 millones de gallinas debido al brote de gripe aviar. Tan solo en los dos primeros meses de este año, murieron 31 millones.
Naturalmente, cuando la demanda supera la oferta y hay un retraso en la recuperación del suministro, los precios aumentan de manera acelerada.
En segunda instancia, están los costos de insumos y producción más altos. El alimento para aves de corral, principalmente maíz y harina de soja, representa entre 60 y 70 por ciento de los costos de producción.
Los cambios en los precios mundiales de los granos impactan inmediatamente en el costo del huevo, como sucedió con la invasión de Rusia en Ucrania en 2022 y el aumento en la demanda de China por estos productos.
Asimismo, los precios del maíz y la harina de soja han incrementado drásticamente debido al entorno climático adverso, especialmente por las sequías en el Medio Oeste de Estados Unidos (principal productor de maíz), Argentina y Brasil (soja).
Además, el aumento en los precios del combustible y la electricidad han presionado los costos de transporte y operación de las granjas. Mientras que las granjas de producción requieren mano de obra calificada, especialmente en sistemas de producción sin jaulas, que es mucho más costosa.
En tercer lugar, algunos estados (Massachusetts, California, Washington, entre otros) han aprobado leyes de producción de huevos libres de jaula, lo que ha incrementado los costos de producción. Estas leyes obligan a los ganaderos a invertir millones en infraestructura.
A medida que más estados implementan gradualmente este tipo de regulaciones, los costos continuarán en ascenso.
Por último, está la consolidación del sector y las posibles prácticas anticompetitivas de las empresas dominantes. Cal-Maine, junto con Rose Acre Farms, Daybreak Foods y Hillandale Farms controlan la mitad del mercado estadounidense.
Por ejemplo, Cal-Maine Foods incrementó en 82 por ciento sus ganancias en el último trimestre del 2024.
De hecho, Kraft y General Mills demandaron en 2011 demandaron a estas empresas por prácticas monopolísticas, y no fue hasta el 2023, que un jurado en Illinois les ordenó pagar $53 millones de dólares por daños.
Actualmente, el Departamento de Justicia abrió una investigación, después de que grupos de defensa y legisladores solicitaran a los reguladores que investigaran las prácticas de fijación de precios de la industria, para determinar si los grandes productores de huevos se pusieron de acuerdo para aumentar los precios o reducir la oferta del huevo según The Wall Street Journal.
Sin embargo, es probable que los precios de los huevos se mantengan estructuralmente más altos debido a las persistentes presiones derivados de la gripa aviar, clima extremo, nuevas regulaciones y estructura monopolística del mercado.
Es más, el Departamento de Agricultura anticipa que los precios de los huevos aumenten más del 20 por ciento este año, en comparación con la inflación general de alimentos prevista del 2.2 por ciento.
Como decía el magnate del acero, Andrew Carnegie, lo importante no es poner todos los huevos en una canasta, sino cuidar la canasta.