Agencia Reforma | 20/03/2025 | 10:57
Si México logra que Estados Unidos mantenga de forma definitiva la exención de aranceles para productos exportados bajo las reglas el T-MEC, las empresas que no lo hacen así tardarían entre 6 y 12 meses para regularizarse bajo las normas del Tratado, advirtió Emilio Cadena, presidente de la firma Prodensa.
Esto se debe a que no es fácil desarrollar e integrar a un nuevo proveedor en las cadenas de valor, explicó el directivo de la consultora de inversión nacional y extranjera.
De cuerdo con el Cato Institute, al menos el 40% del valor de las exportaciones a Estados Unidos tendría que cambiar su esquema, que generalmente opera bajo el de Nación Más Favorecida (NMF), para dejar de pagar el arancel del 25% que entró en vigor el 4 de marzo.
"Cambiar de proveedores es un tema de mediano plazo... es un tema muy complejo, pero no es de una semana, es por lo menos de 6 a 12 meses, y en algunos commodities puede ser mucho más.
"Pero además implica que tanto Estados Unidos como México generen la capacidad instalada para absorber esa proveeduría, una cosa es que digas 'si la queremos poner', pero ¿existen las máquinas? ¿Existe la gente? ¿Existen las fábricas para hacer esa proveeduría? Hoy no", señaló.
Previo a su participación en el festival de emprendimiento IncMTY, Cadena refirió que normalmente cuando un inversionista aspira a venir a México, una de las acciones en las que consultoras como Prodensa trabajan es hacer el análisis de la proveeduría para que puedan usar la tarifa preferencial del T-MEC y en otros casos optan por la figura de NMF.
El especialista señaló que la iniciativa privada de ambos países y el Gobierno mexicano están trabajando para mantener en cero la tarifa preferencial del T-MEC.
Y con todo este movimiento, dijo que la alternativa de operar bajo el T-MEC se va a intensificar en todos los sectores, además del automotriz, porque hay reglas de origen muy claras para los sectores agroindustrial, aeroespacial, electrodomésticos, dispositivos médicos y bienes de capital, que requerirán seguir una metodología para tener un certificado de origen.
Se trata de una integración que es superior al 60% en la mayoría de los sectores, porcentaje que Cadena prevé podría elevarse.
"Aunque yo creo que para otras tarifas (de otros esquemas como NMF) es altamente probable que suban los aranceles, por lo tanto más empresas van a hacer el esfuerzo por buscar proveeduría en la región".
Mientras tanto, la incertidumbre de cómo será la decisión de Estados Unidos a partir del próximo 2 de abril está pausando proyectos.
"(En Prodensa) tenemos proyectos detenidos de inversión, para nosotros son como del 30% de nuestros proyectos.
"Hay empresas que están esperando tener un poquito más de claridad hacia dónde va a ir Estados Unidos para tomar la decisión final de qué van a hacer".
La mayoría de esas empresas, señaló, son de inversionistas chinos.
Si bien Cadena dijo que ve muy incierto el panorama en el corto plazo, es optimista para el mediano, porque hay evidencia de la importancia que tiene México en la economía de Estados Unidos.