La meta de un déficit fiscal de 3.9 por ciento es posible de alcanzarse este año, incluso con un crecimiento económico afectado por la incertidumbre en el comercio global, pero Pemex será el gran reto, previó Barclays.
Gabriel Casillas, economista en jefe para Latam en Barclays, acotó que incluso con un escenario menos optimista que la previsión de la Secretaría de Hacienda de crecer 2.3 por ciento este año, es decir, en un pronóstico de crecimiento de 1 por ciento y con un tipo de cambio no de 18.50 pesos, sino más elevado, sería posible alcanzar el objetivo, especialmente por el remanente de operación de Banxico.
"Lo que vemos es que sí se puede cumplir con el déficit, porque normalmente cuando subimos el tipo de cambio se tienen más ingresos en el neto fiscal que lo que tienes que pagar por la deuda externa adicional.
"Entonces le faltaría como punto tres puntos del PIB para lograr el 3.9 (por ciento)", dijo Casillas.
Sin embargo, este objetivo podría ser minando por Pemex, por las pérdidas que acotó en el cuarto trimestre del año pasado, por lo que la entrega de los precriterios de política económica de 2026, programada para este martes, deberá atender este aspecto, además de la parte arancelaria.
"Pemex no nada más tuvo pérdidas del lado de downstream, del lado de la refinación, sino también del lado de exploración y producción, la verdad se pondría esto muy complicado y estaríamos yendo a que va a necesitar más dinero Pemex y tendrías que asignarle más dinero y esto le va a complicar a Hacienda cumplir con su meta de déficit, pero no puedes dejar a Pemex sin dinero", dijo el especialista.
Otro reto que incorporará Pemex es que el próximo año tiene varios vencimientos de deuda, por lo que para la Hacienda Pública será más complicado alcanzar el déficit de 3.2 por ciento estimado.
"Obviamente Hacienda no va a tener chance de saber qué va a pasar el miércoles, entonces va a tener que hacer todo suponiendo que tengan que suponer hasta mañana (martes)", acotó Casillas.
Barclays recordó que, aunque las principales obras de infraestructura del Gobierno de Andrés Manuel López Obrador se inauguraron en 2023, el aumento del déficit fiscal se registró en 2024, incluso pese a la caída en inversión pública, debido a que las obras se pagaron una vez que los contratistas entregaron los proyectos.
"Eso también está causando que a lo mejor las dificultades o los temas que afecten a la economía por la consolidación fiscal se hayan dado el año pasado y no se vayan a dar este año, eso te debe dar mejor crecimiento económico", explicó.
Pese a que en opinión de Barclays una reforma fiscal es necesaria, es una de las posibilidades menos viables con el actual Gobierno, aunque sí podrían darse acciones encaminadas a mejorar la recaudación como en el aspecto predial, que si bien es un impuesto local, permitiría reducir las transferencias federales.