El Gobierno federal enfrentará un reducido margen de maniobra ante un escenario que muy probablemente resultará en menores ingresos públicos a los previstos, advirtió BBVA tras la publicación de los Precriterios Generales de Política Económica 2026 de la Secretaría de Hacienda.
Los Precriterios anticipan una reducción en el déficit fiscal este año, una política fiscal prudente para mantener la deuda pública en niveles estables y una estrategia tributaria que fortalecerá la recaudación sin crear ni aumentar impuestos.
Sin embargo, 2025 y 2026 representan enormes retos para la actividad económica nacional debido a la implementación de la reforma judicial, la incertidumbre sobre la política comercial de Estados Unidos y el impacto de los aranceles sobre el crecimiento económico global, aseveró la institución financiera en un análisis económico publicado hoy.
"Los tres aspectos mencionados aunados al complejo panorama económico internacional implicarán un reducido margen de maniobra para el Gobierno federal ante un escenario que muy probablemente resultará en menores ingresos públicos a los previstos", dijo BBVA.
El documento titulado "Consolidación fiscal en marcha aunque con supuestos optimistas de crecimiento", resalta que los Precriterios confirman la intención del Gobierno federal por retomar la disciplina fiscal al proponer una meta de 0.6 y 0.5 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) para el superávit primario de 2025 y 2026, respectivamente.
"Ello representaría una política fiscal más restrictiva en relación con el déficit primario de 1.5 por ciento durante 2024", indicó.
Usando expectativas de crecimiento de 1.5 por ciento y 2.1 por ciento para el PIB real como supuesto para la estimación de las cifras de finanzas públicas de 2025 y 2026, el Gobierno federal prevé que los ingresos tributarios crecerán a una tasa anual real de 3.0 por ciento y 1.7 por ciento, respectivamente.
"Lo anterior, indiscutiblemente, representa un riesgo al alza para la evolución de los RFSP y el saldo histórico mencionado", aseveró BBVA.
Dijo que el elevado déficit fiscal del año pasado, el más alto desde finales de los años 80, obliga a una consolidación fiscal y deja al Gobierno actual sin margen para implementar una política fiscal contracíclica.
Si se materializa un escenario de menor dinamismo económico en 2025 y 2026 más acorde con el consenso de analistas, el logro de las metas de superávit primario para este año y el siguiente se complicará, haciendo necesarios más recortes en el gasto público, un reto considerable en un contexto de espacio fiscal limitado, expuso.
BBVA dijo que en el mediano plazo serán necesarios una reforma fiscal y un cambio en el modelo de negocios de Pemex al considerar que las presiones sobre el gasto público continuarán por los apoyos patrimoniales a Pemex, la ampliación de los programas sociales, el costo financiero de la deuda y el pago de pensiones.
Esto, añadió, considerando que México es el país con menor recaudación como porcentaje del PIB de la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos) y una de las más bajas de América Latina.
"El cambio en el modelo de negocios de Pemex es necesario para que la empresa deje de representar una carga para las finanzas públicas. Se considera fundamental permitir una mayor participación de la inversión privada con el fin de incrementar la producción petrolera y reducir la actividad en refinación, ya que esta última es la que genera mayores pérdidas financieras", acotó.